El verano invita a caminar, viajar, pasar más tiempo al aire libre y disfrutar de jornadas largas en la playa o la piscina. Sin embargo, estos cambios de hábitos también pueden aumentar el dolor de pies, especialmente cuando utilizamos un calzado poco adecuado o sometemos al cuerpo a una actividad para la que no está preparado.
El calor, la hinchazón, las sandalias planas, las caminatas prolongadas y el hecho de andar descalzo sobre superficies duras pueden modificar la forma de apoyar el pie. Como consecuencia, aparecen molestias en el talón, los dedos, el empeine o el arco plantar.
Aunque algunas molestias son pasajeras, un dolor persistente no debe normalizarse. Identificar su origen permite aplicar el tratamiento adecuado y evitar que una pequeña sobrecarga termine limitando la marcha o afectando a otras zonas, como los tobillos, las rodillas o la espalda.
¿Por qué aumenta el dolor de pies en verano?
Durante los meses de calor solemos cambiar tanto nuestra actividad como el tipo de calzado. Caminamos durante más tiempo, visitamos lugares nuevos, practicamos deportes ocasionales y utilizamos sandalias, chanclas o zapatos más abiertos.
Estas modificaciones pueden alterar temporalmente la biomecánica del pie y aumentar el esfuerzo que realizan sus músculos, tendones y articulaciones. El uso continuado de calzado plano y con poca sujeción está relacionado con un mayor riesgo de dolor en el talón y sobrecarga de la fascia plantar.
Más paseos y cambios en la actividad física
Durante las vacaciones es frecuente caminar más de lo habitual. El aumento repentino de la actividad puede sobrecargar la musculatura plantar, los gemelos, el tendón de Aquiles y las articulaciones del pie.
También es habitual comenzar a correr, jugar en la playa o practicar actividades de impacto sin una adaptación progresiva. Si el pie no está preparado, el riesgo de dolor y sobrecarga aumenta.
Calzado con poca sujeción y amortiguación
Las chanclas completamente planas obligan a los dedos a realizar un esfuerzo constante para evitar que el calzado se desplace. Además, suelen ofrecer poca amortiguación, escaso soporte del arco plantar y ninguna sujeción posterior.
Esto no significa que deban eliminarse por completo, pero conviene reservarlas para trayectos breves, como ir de la piscina al vestuario. Para pasear o permanecer muchas horas de pie, resulta preferible utilizar un calzado estable y bien sujeto.
El calor y la hinchazón de los pies
Con la hinchazón de pies, aumenta la sensación habitual de pesadez, presión o tirantez, especialmente al final del día. Además, el calzado puede quedar más ajustado y provocar roces, ampollas o molestias al caminar.
¿Por qué se hinchan los pies en verano?
Muchas personas se preguntan por qué se hinchan los pies en verano. En la mayoría de los casos, la respuesta está relacionada con el calor y la vasodilatación. Al aumentar el diámetro de los vasos sanguíneos, parte del líquido puede acumularse en los tejidos de las zonas más bajas del cuerpo.
La hinchazón también puede verse favorecida por permanecer mucho tiempo sentado o de pie, consumir demasiada sal, beber poca agua, viajar durante varias horas o utilizar zapatos demasiado estrechos.
Una hinchazón leve y simétrica suele mejorar con el descanso. Sin embargo, conviene consultar con un profesional sanitario cuando aparece repentinamente, afecta solo a un pie, se acompaña de enrojecimiento, calor intenso, dolor importante o dificultad para respirar.
Cómo elegir un calzado de verano cómodo para los pies
Un buen calzado de verano debe permitir que el pie respire sin renunciar a la estabilidad. No es necesario utilizar siempre un zapato cerrado, pero sí conviene comprobar que la sandalia ofrece un apoyo adecuado.
Busca las siguientes características:
- Sujeción en el talón mediante una tira posterior.
- Cierre ajustable que evite que el pie se deslice.
- Suela flexible en la zona de los dedos, pero estable en la parte central.
- Amortiguación suficiente para la actividad prevista.
- Espacio adecuado para mover los dedos sin presión.
- Ligero soporte del arco plantar.
- Materiales transpirables y costuras que no provoquen roces.
Evita estrenar calzado durante una excursión o un día de muchas caminatas. Úsalo primero durante periodos cortos para comprobar que no causa presión, ampollas o molestias.
También es recomendable alternar varios pares. De esta forma se modifican ligeramente los puntos de apoyo y se permite que el interior del calzado se seque correctamente.
Consejos para aliviar y prevenir el dolor de pies
Cuando las molestias son leves y están relacionadas con una jornada más activa de lo habitual, algunas medidas sencillas pueden ayudar:
- Reduce temporalmente las actividades que agravan el dolor.
- Evita caminar descalzo sobre suelos duros durante periodos prolongados.
- Realiza movimientos suaves de tobillo y dedos.
- Estira los gemelos sin rebotes ni dolor intenso.
- Eleva los pies unos minutos al final del día.
- Revisa si el calzado está desgastado o deformado.
- Aumenta las caminatas y el ejercicio de manera progresiva.
Puede resultar agradable hacer rodar suavemente una pelota bajo la planta del pie, pero no debe aplicarse una presión intensa sobre una zona inflamada. Los ejercicios y automasajes deben adaptarse al origen de la molestia y suspenderse si aumentan el dolor.
Tratamiento del dolor de pies en Fisioterapia Vitae
El tratamiento debe comenzar con una valoración individual. No todas las molestias de la planta del pie tienen el mismo origen ni necesitan las mismas técnicas.
En nuestra clínica analizamos la localización del dolor, la movilidad del tobillo, la fuerza de la musculatura, el apoyo del pie y las actividades que pueden estar generando la sobrecarga. A partir de esa información, el equipo puede plantear un tratamiento adaptado para aliviar los síntomas y recuperar la función.
Según las necesidades de cada persona, el abordaje puede incluir terapia manual, ejercicio terapéutico, mejora de la movilidad, fortalecimiento progresivo, educación sobre las cargas y recomendaciones sobre el calzado.
Puedes conocer nuestro servicio de podología en el Rincón de la Victoria y el área de fisioterapia traumatológica. Cuando existe dolor asociado a la práctica deportiva, también puede ser útil una valoración desde el servicio de fisioterapia deportiva.
No dejes que el dolor limite tus paseos o actividades de verano. Puedes contactar con nosotros para solicitar una valoración profesional.
Preguntas frecuentes sobre el dolor de pies en verano
¿Es normal que los pies se hinchen con el calor?
Una hinchazón leve en ambos pies puede aparecer por la vasodilatación, el tiempo prolongado de pie o la retención de líquidos. Debe vigilarse si es repentina, dolorosa, afecta solo a un lado o no mejora con el descanso.
¿Qué calzado es mejor para evitar el dolor de pies?
El más adecuado es el que combina comodidad, sujeción posterior, espacio para los dedos, amortiguación y estabilidad. Las chanclas planas son más apropiadas para usos breves que para caminar durante horas.
¿Por qué me duele la planta del pie al levantarme?
El dolor intenso durante los primeros pasos de la mañana es frecuente en las personas con irritación de la fascia plantar, aunque también puede tener otras causas. Una valoración profesional permite identificar el origen y elegir el tratamiento apropiado.


